Elena Ramirez Jiménez: Imagina si: En las enmarañadas veredas de la juventud, donde el azahar de la amistad florecía en el aire fresco de la mañana, se encontraba Bianca, una damisela de cándida belleza que, con apenas quince primaveras en su haber, deambulaba por los pasillos del vetusto colegio que había sido su.
