diuvan nunez: Imagina si: Ámsterdam, 4 de septiembre de 1642. El olor entraba primero. Siempre entraba primero, como un criado sin modales que se adelanta a su amo. Sebo rancio. Lejía cáustica. Grasas animales hirviendo en calderas de cobre desde antes del alba. Un olor que se pegaba a la ropa, a la piel.
